La Diferencia de los 30 Minutos

Era un dolor de cabeza torturante, agudo, persistente: un dolor que
no presagiaba nada bueno. Así que Miguel Encinas Alcántara, de
sesenta y tres años de edad y vecino de Chalco, México, decidió ir
al hospital. Lo acompañaron algunos familiares, y llegó al hospital
del pueblo a las 6:30 de la mañana, exactamente. Pero en el hospital
no comenzaban a atender sino hasta las 7:00. Los familiares y el
enfermo mismo clamaron, rogaron e insistieron, pero el reglamento
era inflexible, de modo que no lo atendieron.


Alcántara murió a las 6:55 de la mañana, cinco minutos antes de la
hora de apertura. Un médico, cuando se dio cuenta del caso, hizo el
siguiente comentario: "Muchos llegan al hospital treinta
minutos tarde para salvarles la vida. Éste llegó treinta minutos
temprano."


Si hay algo en la vida que es imposible predecir es la hora de la
muerte. Hasta especialistas en medicina se confunden en cuanto a
cómo un paciente parece burlarse de sus predicciones. El enfermo que
aparenta estar a la puerta de la muerte puede vivir muchos años más,
mientras que personas con la más robusta salud mueren de repente.
 

Lo cierto es que el que menos entiende de la hora de su muerte es
uno mismo. No sabemos cuándo hemos de pasar al otro lado. Más aún,
no queremos ni hablar de nuestra muerte. Y sin embargo la muerte
forma parte de la vida tanto como la vida misma. Lo único que es
absolutamente seguro en la vida es la muerte. De todas las cosas
ciertas en la vida, la más cierta es la muerte.


¿Qué nos debe decir esto? Que lo que más merece preparación es lo
que no se puede evitar. Pero ¿cómo se prepara uno para la muerte?
Una parte de esa preparación tiene que ver con los que quedan en
vida. Cualquier instrucción relacionada con la ceremonia fúnebre
debe dejarse en orden. Además, todo lo que tenga que ver con la
disposición de nuestros bienes debe arreglarse en vida. Son arreglos
que tienen que ceñirse a disposiciones legales.


Sin embargo, más importante que todo esto es lo de nuestra alma.
Cada quien determina dónde pasará la eternidad, y esa es una
determinación que tiene que hacerse en vida.


Jesucristo dijo: "Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie llega
al Padre sino por Mí" (Juan 14:6). Él es la puerta a la vida eterna.
Pero hay que entrar por esa puerta mientras todavía vivimos.
Invitémoslo a ser el Señor de nuestra vida. Él desea tenernos a su
lado por toda la eternidad. Digámosle: "Señor, sé tú mi Salvador."


Los Angeles nos ayudan a liberar Lazos

No podemos disfrutar de nada si estamos apegados a algo, porque tenemos miedo de ser muy infelices si 10 llegamos a perder. Esto puede referirse tanto a posesiones como a pasatiempos, trabajos y a veces aUn cualidades tales como la ira. Por 10 tanto, en la nueva conciencia está muy bien tener cosas, con tal de que tengamos en claro que nuestro ego no las necesita.

Sucede lo mismo con las personas. La necesidad de cualquier tipo forma lazos que nos ligan a la gente y hacen que la manipulemos emocional mente. El amor incondicional no forma lazos sino que deja a los demás totalmente libres para ser ellos mismos.

Los ángeles quieren ayudamos a liberar los lazos y dejamos libres a nosotros mismos y a otros.
  1. Permite que tu cuerpo entero se relaje y se sienta cómodo y suelto.
  2. Decide qué o a quién estás listo/a para liberar ahora.
  3. Ve o siéntelo a él o a ellos delante de ti.
  4. Sé consciente respecto de qué te liga a él o a ella.
  5. Invita a un ángel que corte la ligadura y disuelva los lazos desde las raíces. Sé consciente de que puedes llegar a sentir esto en tu cuerpo físico.
  6. Pídele al ángel que te llene con una cualidad superior para ayudarte a soltar esto en tu vida.
  7. Respira esta cualidad superior.
  8. Agradece al ángel y abre tus ojos. 


Reflexión del Día: Vivo con Actitud Optimista

En estos tiempos tan dificiles en que vivimos, no signifia que perdamos la esperanza, es en estos momentos cuando más debemos tener iniciativas buenas, en las épocas de crisis cuando debemos obligarnos a explorar al máximo nuestro potencial.

Si adoptamos una actitud optimista, eso no significa que confiemos ciegamente sino significa que trabajemos con ánimo y optimismo en un posible proyecto y brindar lo mejor de nosotros para tratar de conseguirlo. Se ha comprobado que las personas que cuentan con una ilusión cuentan con mucho más posibilidades de triunfar a cambio de aquellas que siempre piensan en el fracaso.

La energía que sale de esas personas hace que cada proyecto que emprendan resulte muy positivo, se trata de organizarnos, calcular los riesgos posibles, hacer un plan, ser realistas y si las cosas no salen como pensamos no desanimarnos, haremos un esfuerzo para superar los contratiempos, podemos aprender de los errores y disfrutar de los pequeños éxitos a medida que se logren.

Cuatro Ingredientes para un Milagro

Una mujer experimentó milagros sorprendentes en su vida y encontró la fuente de su bendición, alegría y paz. Su historia se relata en 2ª de Reyes 4: 8-37.

Un buen día le dijo a su esposo que construyeran una habitación y pondrían allí una cama, una mesa, una silla y una lámpara, para que al pasar el Hombre de Dios, se quedara allí.
Aquella actitud le proveyó de un maravilloso milagro, un hijo, ya que no tenía y su esposo era anciano.

Este niño creció y un día enfermó y sobre la rodillas de su madre estuvo sufriendo hasta morir. Ella entendió que allí, en sus rodillas, o “en sus fuerzas”, no estaba la fuente de su bendición y corrió a aquella habitación, que habían construido con una cama, una mesa, una silla y una lámpara y buscó al Hombre de Dios y se aferró a él hasta que un milagro sucediera. Sucedió, el niño resucitó.

He aquí un tremendo ejemplo para nosotros que a diario necesitamos un milagro, en nuestro hogar, finanzas, en nuestro matrimonio y en nuestras ciudades.
 

En una habitación, un lugar privado y especial, para estar a solas con Dios, “Mas tú , cuando ores, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre…te recompensará” Mateo 6:6;

Allì estaban los 4 ingredientes que ayudaron a la mujer sunamita a obtener un milagro:
-Una cama:
 

Un lugar que nos recuerda descansar en las manos de Dios, renunciando a nuestras fuerzas.”Venid a mí, todos los que estais trabajados y cargados, y yo os haré descansar” Mateo 11:28.
-Una mesa:
 

Para deleitarse en su presencia, donde hay plenitud de gozo aún a pesar de las pruebas, 

“Me mostrarás la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo; delicias a tu diestra para siempre” Salmo 16:11.
-Una silla:
 

Un lugar donde estar atento, callado y esperar la voz de Dios.”… me presentaré delante de tí, y esperaré” Salmo 5:1-3.
-Una lámpara:
 

La palabra de Dios, la luz que alumbra nuestro camino y que nos guía a la verdad. “Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino” Salmo119:105.
 

Aférrate hoy a Dios, sé persistente en buscarlo y amarlo, busca un lugar donde estar con él a solas,
 

lleva la cama, la mesa, la silla y la lámpara y confìa a tal punto de que si aún estuviere tu matrimonio muerto, tus cuentas en “0″ y tu vida en fracaso, puedas proclamar “paz”, “todo bien”, como dijo la sunamita, porque su esperanza estaba en Dios y no en sus fuerzas.
“Un milagro hay para tí, un milagro de resurrección”
 

Un milagro en una habitación con una cama, una mesa, una silla y una lámpara. 

La libertad para que alcance su plenitud y felicidad debe estar fundada en el amor Verdadero


Escucha, hijo: voy a decirte esto mientras duermes, una manecita metida bajo la mejilla y los rubios rizos pegados a tu frente humedecida. He entrado solo a tu cuarto.

Hace unos minutos, mientras leía mi diario en la biblioteca, sentí una ola de remordimiento que me ahogaba. Culpable, vine junto a la cama.

Esto es lo que pensaba, hijo: me enojé contigo. Te regañé porque no te limpiaste los zapatos. Te grité porque dejaste caer algo al suelo.

Durante el desayuno te regañé también. Volcaste las cosas. Tragaste la comida sin cuidado. Pusiste los codos sobre la mesa. Untaste demasiado el pan con mantequilla. Y cuando te ibas a jugar y yo salía a tomar el tren, te volviste y me saludaste con la mano y dijiste: "Adiós, papito!" y yo fruncí el entrecejo y te respondí: "Ten erguido los hombros!"

Al caer la tarde todo empezó de nuevo. Al acercarme a casa te vi, de rodillas, jugando en la calle. Tenías agujeros en las medias. Te humillé ante tus amiguitos al hacerte marchar a casa delante de mí. Las medias son caras, y si tuvieras que comprarlas tú, serías más cuidadoso. Pensar, hijo, que un padre diga eso.

Recuerdas, más tarde, cuando yo leía en la biblioteca y entraste tímidamente, con una mirada de perseguido; cuando levanté la vista del diario, impaciente por la interrupción, vacilaste en la puerta. "¿Qué quieres ahora?" te dije bruscamente. "Nada", respondiste, pero te lanzaste en tempestuosa carrera y me echaste los brazos al cuello y me besaste, y tus bracitos me apretaron con un cariño que Dios había hecho florecer en tu corazón y que ni aún el descuido ajeno puede agotar. Y luego te fuiste a dormir, con breves pasitos ruidosos por la escalera.

Bien, hijo: poco después fue cuando se me cayó el diario de las manos y entró en mí un terrible temor.

¿Qué estaba haciendo de mí la costumbre? La costumbre de encontrar defectos, de reprender; esta era mi recompensa a ti por ser un niño. No era que yo no te amara; era que esperaba demasiado de ti. Y medía según la vara de mis años maduros.

Y hay tanto de bueno y de bello y de recto en tu carácter. Ese corazoncito tuyo es grande como el sol que nace entre las colinas. Así lo demostraste con tu espontáneo impulso de correr a besarme esta noche, hijo. He llegado hasta tu camita en la oscuridad, y me he arrodillado, lleno de vergüenza.

Es una pobre explicación; sé que no comprenderás estas cosas si te las dijera cuando está despierto. Pero mañana seré un verdadero papito. Seré tu compañero, y sufriré cuando sufras, y reiré cuando rías. Me morderé la lengua cuando esté por pronunciar palabras impaciente. No haré más que decirme, como si fuera ritual: "No es más que un niño, un niño pequeñito".

Temo haberte imaginado hombre. Pero al verte ahora, hijo, acurrucado, fatigado en tu camita, veo que eres un bebé todavía.

Ayer estabas en los brazos de tu madre, con la cabeza en su hombro. He perdido demasiado, demasiado.

REFLEXIÓN:

"La libertad para que alcance su plenitud y felicidad debe estar fundada en el amor verdadero".


 

Meditación del Dalai Lama

(ENSEÑADA POR EL DALAI LAMA)

Al generar compasión, se empieza por reconocer que no se desea el sufrimiento y que se tiene el derecho a alcanzar la felicidad. Eso es algo que puede verificarse con facilidad. Se reconoce luego que las demás personas, como uno mismo, no desean sufrir y tienen derecho a alcanzar la felicidad. Eso se convierte en la base para empezar a generar compasión.

Así pues, meditemos hoy sobre la compasión. Empecemos por visualizar a una persona que está sufriendo, a alguien que se encuentra en una situación dolorosa, muy infortunada. Durante los tres primeros minutos de la meditación, reflexionemos sobre el sufrimiento de ese individuo de forma analítica, pensemos en su intenso sufrimiento y lo infeliz de su existencia. Después tratemos de relacionarlo con nosotros mismos, pensando: "Este ser tiene la misma capacidad que yo para experimentar dolor, alegría, felicidad y sufrimiento". 

A continuación, tratemos de que surja en nosotros un sentimiento natural de compasión hacia esa persona. Intentemos llegar a una conclusión, pensemos en lo fuerte que es nuestro deseo de que esa persona se vea libre de su sufrimiento. Tomemos la decisión de ayudarla a sentirse aliviada. Finalmente, concentrémonos en esa resolución y, durante los últimos minutos de la meditación, tratemos de generar un estado de compasión y de amor en nuestra mente.

El Mundo es Mío

Hoy, viajando en un autobús, vi una hermosa muchacha con cabello de oro, y expresión de alegría; envidié su hermosura. Al bajarse, la vi cojear... tenía solo una pierna, y apoyada en su muleta, sonreía.
PERDÓNAME SEÑOR, CUANDO ME QUEJO. TENGO DOS PIERNAS Y ¡EL MUNDO ES MÍO!
Fui después a comprar unos dulces. Me atendió un muchacho encantador. Hablé con él; parecía tan contento, que aunque se me hubiera hecho tarde, no me hubiera importado, ya que al salir, oí que decía: Gracias por charlar conmigo... es un placer hablar con gente como usted... ya ve, soy ciego...

PERDÓNAME SEÑOR CUANDO ME QUEJO. YO PUEDO VER Y ¡EL MUNDO ES MIO!
Mas tarde, caminando por la calle, vi a un pequeño de ojos azules, que miraba jugar a otros niños, sin saber que hacer. Me acerqué y le pregunte: Por qué no juegas con ellos? Siguió mirando hacia adelante sin decir una palabra: entonces comprendí que no escuchaba.

PERDONAME SEÑOR CUANDO ME QUEJO. YO PUEDO ESCUCHAR Y EL MUNDO ES MIO!

Tengo piernas para ir a donde quiero.
Ojos para ver los colores del amanecer y el atardecer.
Oídos para escuchar las cosas que me dicen. Tengo salud...lo tengo TODO !.

PERDONAME SEÑOR CUANDO ME QUEJO. LO TENGO TODO Y EL MUNDO ES MIO!

 

Amigos Vs. Verdaderos Amigos


Un amigo te envia un e-mail de vez en cuando. El verdadero amigo aunque no te envie ninguno, siempre está... esperando uno tuyo.

Cualquier persona puede apoyarte cuando estás en lo correcto, pero... un amigo verdadero también te apoyará cuando estés en lo incorrecto.

Un amigo piensa que los problemas por los que te quejas son recientes.
Un amigo verdadero te dice, "Deja de quejarte por las mismas cosas y has algo al respecto de una vez por todas!!!"

Un amigo nunca te ha visto llorar.
Un verdadero amigo lleva los hombros empapados de tus lágrimas.

Un amigo desconoce los nombres de tus padres. Un verdadero amigo guarda sus números telefónicos en una agenda.

Un amigo lleva una botella de vino a tu casa cuando hay fiesta.
Un verdadero amigo llega a tu casa temprano para ayudarte con los preparativos y se queda hasta tarde para ayudarte a recoger todo.

Un amigo busca hablar de tus problemas. Un verdadero amigo te ayuda a buscarle solución a tus problemas. Un amigo piensa que se acabó la amistad cuando hay una discusión.

Un verdadero amigo reconoce que no es una amistad hasta
que no hayan discutido. Un amigo espera que estés siempre a su lado. Un verdadero amigo espera siempre estar a tu lado.
Recuerda: es mucho mejor que te necesiten porque te quieren y no que te quieran porque te necesitan...

En Cada Rostro veo a Dios

Paz mundial

Cuando percibo discordia entre las personas, quizás me pregunte cómo podemos llegar a vivir en paz. Mas yo puedo ser parte de una alternativa pacífica. Sé que todas las personas provienen de la misma fuente divina. Cada persona de cada religión, tradición, estilo de vida y nacionalidad es una creación de Dios. Todos somos miembros de la misma familia espiritual.

Aunque los miembros de la familia no siempre puedan estar de acuerdo, ellos comparten el amor de Dios. Como rayos en una rueda, no importa en qué dirección cada uno de nosotros vaya, todos estamos unidos en el centro.

Al mirar los rostros de mis hermanos y hermanas espirituales, veo la luz de Dios en cada rostro y les envío amor.

Seguid la paz con todos y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor. —Hebreos 12:14


Cuando des algo, Hazlo de Corazón


Hubo una vez un limosnero que estaba tendido al lado de la calle. Vio a lo lejos venir al rey con su corona y capa. Pensó, "Le voy a pedir, y de seguro me dará bastante". Y cuando el rey pasó cerca, le dijo: "Su majestad, ¿me podría por favor regalar una moneda?" Aunque en su interior pensaba que el rey le iba a dar mucho más. El rey le miró y le dijo: - " ¿Por qué no me das algo tú? ¿Acaso no soy yo tu rey?"El mendigo no sabía que responder a la pregunta y dijo: "Pero su majestad, ¡yo no tengo nada!". El rey respondió: "Algo debes de tener. ¡Busca!".
 
Entre su asombro y enojo el mendigo buscó entre sus cosas y supo que tenía una naranja, un bollo de pan y unos granos de arroz. Pensó que el pan y la naranja eran mucho para darle, así que en medio de su enojo tomó 5 granos de arroz y se los dio al rey.
 
Complacido el rey dijo: "¡Ves como sí tenías!" Y le dio 5 monedas de oro, una por cada grano de arroz.
 
El mendigo dijo entonces: "Su majestad, creo que acá tengo otras cosas", pero el rey no hizo caso y dijo: "Solamente de lo que me has dado de corazón, te puedo yo dar".
Es fácil en esta historia reconocer como el rey representa a Dios, y el mendigo a nosotros. Notemos que el mendigo aún en su pobreza es egoísta y no se desprende de lo que tiene, aún cuando su rey se lo pide.
 
Ocasionalmente, Dios nos pide que le demos algo para así demostrarle que El es el más importante. Unas veces nos pide ser humildes, otras ser sinceros. Nos negamos a darle a Dios lo que nos pide, pues creemos que no recibiremos nada a cambio, sin pensar en que Dios devuelve el 100 por 1.
 
No sé que te pida Dios en este momento? ¿confianza?, ¿sencillez?, ¿humildad?, ¿abandono en su voluntad? No lo sé. Solamente sé, que por lo que le des, te devolverá mucho más, y recuerda no darle solamente unos pocos granos dale todo lo que tengas, pues sinceramente, VALE LA PENA.


MICRO-REFLEXIÓN: "Las experiencias negativas son necesarias, ayudan a crecer positivamente y a otros los guían cuando están extraviados"

Meditaciones de Osho

Shiva dijo:

“En la vigilia, mientras dormís, mientras soñás, conocete como luz…”

mientras estés despierto, en movimiento, comiendo, trabajando, acordate de vos mismo como si fueses luz…como si en tu corazón hubiese una llama ardiendo y tu cuerpo es el aura que rodea esta llama…tu cuerpo es solamente la luz alrededor de la llama…Dejá que penetre esto profundamente en tu mente y en tu conciencia…absorbelo…

Va a llevarte su tiempo, pero si lo vas pensando, sintiendo, imaginando, después de un tiempo, vas a poder acordarte de esto durante todo el día…Mientras estás despierto, moviéndote por la calle, sos una llama en movimiento…al principio nadie se va a dar cuenta, pero si seguís, después de unos 3 meses, la gente también lo va a notar…recién cuando lo note la gente, vas a poder sentirte tranquilo…No le digas nada a nadie, solamente imaginate una llama y que tu cuerpo es el aura que la rodea -no un cuerpo físico, sino un cuerpo eléctrico, un cuerpo de luz…Seguí haciéndolo…si insistís, en unos 3 meses, más o menos, los demás se van a dar cuenta que algo te pasó, van a sentir una luz sutil alrededor tuyo…Cuando te les acerques, van a sentir una calidez diferente; si los tocás, van a sentir como un fuego, se van a dar cuenta que te está pasando algo extraño…No se lo digas a nadie; cuando los demás se den cuenta, vas a sentirte tranquilo y así vas a poder entrar a la segunda etapa, no antes…

El segundo paso es llevarlo al sueño. Ahora podés llevarlo al sueño; se convirtió en una realidad, ya no es sólo imaginación…Mediante la imaginación pusiste al descubierto una realidad…es real, todo consiste de luz…vos sos luz -aunque seas inconsciente de esto-…porque cada partícula de materia es luz…Los científicos dicen que está compuesta de electrones; es lo mismo; la luz es la fuente de todo…Vos también sos luz condensada: a través de la imaginación solamente estás poniendo al descubierto una realidad…absorbela -y cuando te llenes de luz, vas a poder llevarla a los sueños, no antes…

Entonces, a medida que vas quedándote dormido, seguí pensando en la llama, seguí viéndola, seguí sintiendo que sos la luz…Seguí recordándola…recordándola…recordándola… vas quedándote dormido y el recuerdo sigue…Al principio, vas a soñar con que tenés una llama adentro, que sos luz…de a poco, en los sueños vas a tener también esta sensación…y una vez que esta sensación penetre tus sueños, los sueños van a empezar a desaparecer…va a haber cada vez menos sueños y vas a dormir cada vez más y más profundamente…

Cuando se revele esta realidad en tus sueños, -que sos luz, una llama ardiente…-, van a desaparecer todos tus sueños…y solamente cuando desaparezcan todos tus sueños, vas a poder llevar esta sensación hacia el dormir, nunca antes…Ahora estás en la puerta…cuando tus sueños por fin desaparezcan, y te acuerdes de vos mismo como una llama, vas a estar en la puerta del dormir…Ahora vas a poder entrar con esta sensación y una vez que entres al dormir con la sensación que sos una llama, vas a seguir conciente mientras estés durmiendo -tu cuerpo va a dormir, pero vos no…

El Yoga y el Tantra dividen la vida de la mente del hombre en tres partes -acordate: la vida de la mente…Dividen la mente en tres estados: vigilia, dormir y soñar…No son divisiones de tu conciencia, sino de tu mente, y la conciencia es la cuarta parte…

En el este, no le pusieron ningún nombre, solamente la llaman ‘la cuarta’, turiya…Las tres primeras tienen nombres, son las nubes, pueden nombrarse: una nube despierta, una nube que duerme, una nube que sueña…son todas nubes, y el espacio en el que se mueven, osea el cielo, no se nombra, queda solamente como el cuarto…

Esta técnica te ayuda a ir más allá de estos tres estados; si podés estar conciente de que sos una llama, una luz, que el sueño no te está pasando a vos, estás conciente…estás haciendo un esfuerzo conciente, te cristalizaste alrededor de esa llama, tu cuerpo duerme pero vos no…

Esto es lo que Krishna dice en el Gita: que los yogis nunca duermen…Mientras los demás duermen, ellos siguen despiertos…no es que sus cuerpos nunca duerman, sus cuerpos duermen -pero solamente sus cuerpos…Todos los cuerpos necesitan descanso, pero la conciencia no…porque los cuerpos son mecanismos, en cambio la conciencia no…los cuerpos necesitan combustible, necesitan descansar, por eso cuando nacen son jóvenes, después envejecen y después se mueren…la conciencia nunca nace, nunca envejece, nunca muere…No necesita combustible, ni descanso…es energía pura, perpetua, eterna…Si podés llevar esta imagen de llama y luz a través de las puertas del dormir, no vas a dormir nunca más…solamente tu cuerpo va a dormir, solamente tu cuerpo va a descansar…y mientras duerma tu cuerpo, lo vas a saber…y una vez que pase esto, te convertiste en el cuarto…ahora la vigilia, el soñar y el dormir van a ser partes de la mente…solamente partes, y vos te volviste el cuarto -el que pasa a través de ellos y no es ninguno…

Osho

El día de Hoy no dejes de Empujar

Cuentan que un muy buen hombre vivía en el campo pero tenía
problemas físicos, cuando un día se le apareció Jesús y le
dijo: "Necesito que vayas hacia aquella gran roca de la montaña, y
te pido que la empujes día y noche durante 1 año". El hombre quedó
perplejo cuando escuchó esas palabras, pero obedeció y se dirigió
hacia la enorme roca de varias toneladas que Jesús le mostró.
Empezó a empujarla con todas sus fuerzas, día tras día, pero no
conseguía moverla ni un milímetro. A las pocas semana llegó el
diablo y le puso pensamientos en su mente: "¿Por qué sigues
obedeciendo a Jesús? Yo no seguiría a alguien que me haga trabajar
tanto y sin sentido. Debes alejarte, ya que es estúpido que sigas
empujando esa roca, nunca la vas a mover". El hombre trataba de
pedirle a Jesús que le ayudara para no dudar de Su voluntad, y
aunque no entendía se mantuvo en pie con su decisión de empujar.
Con los meses, desde que se ponía el sol hasta que se ocultaba aquel
hombre empujaba la enorme roca sin poder moverla, mientras tanto su
cuerpo se fortalecía, sus brazos y piernas se hicieron fuertes por
el esfuerzo de todos los días. Cuando se cumplió el tiempo el hombre
elevó una oración a Jesús y le dijo:

"Ya he hecho lo que me pediste, pero he fracasado, no pude mover la
piedra ni un centímetro" . Y se sentó a llorar amargamente pensando
en su muy evidente fracaso.

Jesús apareció en ese momento y le dijo: "¿Por qué lloras? ¿Acaso no
te pedí que empujaras la roca? Yo nunca te pedí que la movieras, en
cambio mírate, tu problema físico ha desaparecido. NO has fracasado,
yo he conseguido mi meta, y tú fuiste parte de mi plan".
Muchas veces al igual que este hombre, vemos como ilógicas las
situaciones, problemas y adversidades de la vida, y empezamos a
buscarle lógica, nuestra lógica, a la voluntad de Dios y viene el
enemigo y nos dice que no servimos, que somos inútiles o que no
podemos seguir.

El día de hoy es un llamado a "empujar" sin importar qué tantos
pensamientos de duda ponga el enemigo en nuestras mentes, pongamos
todo en las manos de Jesús, y El por medio de Su voluntad nunca nos
hará perder el tiempo, mas bien, nos hará ser mas fuertes!.

Llena de Paz tu Corazón

Shiva dijo:

“En una postura cómoda, gradualmente, inundá de una gran paz la zona entre las dos axilas…”

Un método muy simple, pero que hace milagros -hacé la prueba.y cualquiera lo puede probar, no hay peligro…

Ponete en una posición cómoda, eso es lo principal; sentíte relajado, como te sea más fácil; no intentes ninguna posición determinada o asana…Buddha se sienta en una postura determinada porque le es fácil…A vos también puede llegar a serte fácil, si lo practicás por un tiempo, pero al principio no va a resultarte fácil…Entonces, no luches con tu postura… Podés sentarte en un sillón que te sea cómodo y relajarte. Lo más importante es que se relaje tu cuerpo.

Solamente cerrá los ojos y sentí todo tu cuerpo…empezá por las piernas y sentí si hay alguna tensión…si sentís que hay tensión en alguna parte, hacé una cosa: tensala más. Si sentís por ejemplo que hay tensión en tu pierna, en tu pierna derecha, tensionala lo más intensamente que puedas…llevala al máximo y de repente relajala, para que sientas cómo se asienta la relajación…Después, recorré todo tu cuerpo para ver si hay tensión en alguna otra zona.

Donde sea que sientas tensión, aumentála, porque así, al ser intensa, es fácil relajarla…En un estado intermedio es muy difícil porque no la podés sentir…

Es fácil ir de un extremo al otro, muy fácil, porque el extremo mismo crea la situación que te permite mover al otro extremo…Entonces si sentís tensión en la cara, tensá todos los músculos de la cara lo más que puedas…creá tensión y llevala al máximo…llevala al punto en el que sientas que no puede irse más allá; después, relajala de repente…Después, volvete a fijar si están relajadas todas las partes del cuerpo, las extremidades, todo; especialmente los músculos de la cara, que son los que llevan el noventa por ciento de las tensiones -el resto de tu cuerpo, solamente lleva el diez, porque todas tus tensiones están en la mente y la cara pasa a ser su almacén…Entonces, tensá la cara al máximo; no seas tímido…Convertila intensamente en angustia, en ansiedad -y después relajala de pronto…Hacelo cinco minutos para que sientas que todo tu cuerpo, todas sus partes se relajan.

Podés hacerlo acostado en tu cama, o también podés hacerlo sentado -como te sea más fácil…

Segundo: cuando sientas que tu cuerpo llegó a una postura cómoda, no hagas mucho aspaviento, solamente sentí que tu cuerpo se relaja y después, olvidate…porque en realidad, acordarte de tu cuerpo te tensiona, en cierta medida…por eso te digo que no hagas mucho aspaviento con la relajación…Relajate y olvidate…el olvidarse es relajarse, porque cada vez que te acordás demasiado, ese acordarse trae tensión a tu cuerpo…

Después, cerrá los ojos y sentí la zona entre ambas axilas…la zona del corazón, tu pecho y sentílo inundarse de una gran paz…

En el momento en que se relaja tu cuerpo, la paz llena tu corazón automáticamente…el corazón va a hacerse silencioso, relajado, armonioso…y cuando te olvidás de tu cuerpo y llevás tu atención solamente al pecho y sentís conscientemente cómo se llena de paz, inmediatamente va a venir mucha más paz…

Hay dos zonas en el cuerpo, determinados centros, donde pueden crearse determinados sentimientos concientemente. Entre las dos axilas está el centro del corazón y el centro del corazón es la fuente de donde emana toda la paz que sentís, cada vez que la sentís…Cada vez que te sentís en paz, esta paz la emana el corazón…el corazón irradia paz, por eso toda la gente en todo el mundo, sin distinción de casta, religión, país, educada o analfabeta, de todas las razas, sintieron que el amor surge de alguna parte del corazón…No existe ninguna explicación científica de esto…

Cada vez que pensás en el amor, pensás en el corazón…Cuando estás enamorado, realmente estás relajado, y porque estás relajado, te llenás de cierta paz…y esa paz surge del corazón…Entonces la paz y el amor se asocian, se juntan…Cuando te enamorás, estás en paz; cuando no estás enamorado, te sentís perturbado…

Por la paz, se asoció al corazón con el amor…

Entonces, podés hacer dos cosas: podés buscar el amor, y por eso sentir paz algunas veces, pero el camino es peligroso, porque la persona que amás pasó a ser más importante que vos mismo…El otro es el otro, y vos te estás haciendo dependiente de alguna manera…entonces el amor va a darte paz algunas veces, pero no siempre…Va a haber muchas perturbaciones, muchos momentos de angustia y ansiedad, porque entró ‘el otro’, y cada vez que entra ‘el otro’, tiene que haber alguna perturbación, porque solamente podés contactarlo en la superficie y la superficie va a ser perturbada. Solamente algunas veces, -cuando ambos están profundamente enamorados y sin conflictos-, solamente a veces, vas a estar relajado y va a brillar con paz tu corazón…

Entonces, el amor puede darte solamente vislumbres de paz, pero nunca va darte un lugar donde anclarte, donde enraizarte en paz…No podés alcanzar ninguna paz eterna a través de él, sino solamente vislumbres…y entre dos vislumbres, va a haber profundos valles de conflicto, violencia, odio y rabia…

El otro camino es encontrar la paz no a través del amor, sino directamente. Si podés encontrar la paz directamente -y éste es el método-, tu vida se va a llenar de amor…Pero ahora la calidad del amor va a ser diferente; no va a ser posesivo, nova a entrar en una sola persona; no va a ser dependiente y no va a hacer a nadie dependiente de vos…Tu amor va a ser solamente amorosidad, compasión…una profunda empatía…

Y ahora nadie, ni siquiera un amante va a poder perturbarte, porque tu paz ya está enraizada y tu amor viene como una sombra de tu paz interior…Se revirtió todo: Buddha también es amoroso, pero su amor no tiene angustia…Si amás vas a sufrir; si no amás vas a sufrir…Si no amás vas a sufrir la ausencia; si amás, vas a sufrir la presencia del amor…Estás en la superficie, y todo lo que hagas va a darte solamente satisfacciones momentáneas…y después, otra vez el valle oscuro…

El corazón es la fuente de paz naturalmente, por eso no estás inventando nada; solamente estás yendo a una fuente que siempre estuvo ahí, y esta imaginación va a ayudarte a darte cuenta que el corazón está lleno de paz, no es que al imaginarte vayas a crear esa paz…Esta es la diferencia entre la actitud del Tantra y la de la hipnosis occidental: los hipnotizadores creen que con la imaginación la creás; en cambio el Tantra no, solamente dice que vos sintonizás con algo que ya estaba ahí…Todo lo que la imaginación invente no puede ser permanente; si no es real, es falso, irreal y estás creando una alucinación…

Probá esto: cada vez que puedas sentir que la paz te inunda entre las dos axilas, penetrando el centro mismo del corazón, va a parecerte que el mundo es una ilusión…Esa es una señal que entraste en la meditación…-cuando sentís…te parece como que el mundo es algo ilusorio…No pienses que es ilusorio; no necesitás pensarlo -lo vas a sentir…de pronto, se le ocurre a tu mente:

“¿Qué le pasó al mundo?”

De repente, se volvió como un sueño, una existencia de ensueño…Está ahí, sin ninguna sustancia, como una película en la pantalla…Parece tan real…puede ser tridimensional incluso…-pero solamente parece, parece que es algo proyectado…No es que el mundo sea algo proyectado, no es que realmente sea irreal -no; el mundo es real, pero vos ponés distancia, y la distancia se vuelve más y más grande…Y de esta forma, podés entender, si la distancia se hace más grande o no, sabiendo que es lo que sentís por el mundo…Entonces el criterio es ese: no es verdad que el mundo sea irreal, es un criterio meditativo…Si se volvió irreal el mundo, es porque te centraste en tu ser…Ahora la superficie y vos están tan lejos que podés mirar a la superficie como algo objetivo, algo que vos no sos. No estás identificado…

Esta técnica es muy fácil y no va a llevarte mucho tiempo si la probás; incluso suele pasar con esta técnica que al primer esfuerzo vas a sentir su belleza y milagro…Entonces, probala; pero si no lo sentís en el primer esfuerzo, no te desilusiones; esperá y seguí haciéndola. Y es tan fácil que la podés hacer en cualquier momento…al acostarte en tu cama a la noche, o al despertarte a la mañana, cuando sientas que ya estás despierto…primero hacela, y después levantate…incluso 10 minutos van a ser suficientes, o 10 minutos a la noche antes de dormirte.

Hacé irreal al mundo, y tu sueño va a ser tan profundo…-nunca pudiste haber dormido así antes…Si el mundo se vuelve irreal antes de dormirte, vas a tener menos sueños, porque si el mundo se volvió un sueño, los sueños no pueden seguir…Y si el mundo es irreal, estás totalmente relajado, si no la realidad del mundo te sigue afectando, martilleando…

Me acuerdo haberle sugerido esta técnica a muchas personas que sufrían insomnio-…ayuda profundamente…Si el mundo es irreal, se disuelven las tensiones, y si podés entrar desde la periferia, ya entraste a un estado de sueño profundo…-antes que el sueño, vos ya estás sumergido profundamente en él…Y después a la mañana es tan lindo…estás tan fresco, tan joven; vibra toda la energía, y va otra vez desde el centro a la periferia…

Cuando te des cuenta de que ahora el sueño terminó, no abras los ojos; primero hacé esto: después de toda la noche, el cuerpo está relajado; mientras te sentís fresco y lleno de vida, hacé este experimento durante 10 minutos, después abrí los ojos…y va a parecerte que el mundo es totalmente diferente, porque vas a irradiar esa paz por tus ojos también…y vas a sentirte diferente durante todo el día…-no solo vas a sentirte diferente; vas a sentir que la gente se comporta de una forma diferente con vos…

Vos contribuís con algo a cada relación; si no está presente tu contribución, la gente se comporta de otra manera, porque va a sentir que vos sos una persona diferente…Por ahí no estén conscientes de esto, pero cuando estás lleno de paz, todos se van a comportar de otra forma con vos; van a ser más amorosos y amables, menos resistentes, más abiertos y cercanos…El imán está ahí; la paz es el imán…Cuando estás lleno de paz, la gente se te acerca; cuando estás perturbado la gente se repele…Este es un fenómeno tan tangible que podés observarlo fácilmente. Cada vez que te sientas lleno de paz vas a sentir que todos quieren estar cerca tuyo, porque la paz se irradia, se vuelve una vibración alrededor tuyo…ondas de paz que circulan alrededor tuyo y se acerque quien se acerque va a querer estar cerca tuyo…-como cuando buscás la sombra de un árbol para que te proteja y te sentás a gusto y relajado en ella…


Meditación Vipassana

Vipassana es la meditación que más gente iluminó en todo el mundo, mucho más que cualquier otra, porque es la esencia misma. Las demás meditaciones tienen la misma esencia pero de diferentes formas; también tienen algo no esencial; pero Vipassana es esencia pura; no podés quitarle nada y no podés agregarle

Vipassana es algo tan simple, que hasta un niño pequeño la puede hacer…En realidad, el niño más pequeño la puede hacer mejor que vos, porque todavía no se llenó con la basura de la mente; todavía está limpio e inocente…

A Vipassana la podés hacer de tres formas -podés elegir la que mejor se adapte a vos:

La primera es conciencia de tus actos, de tu cuerpo, de tu mente, de tu corazón…Cuando caminás, caminá con conciencia; cuando muevas la mano, movela con conciencia, sabiendo perfectamente que estás moviendo la mano…La podés mover sin ninguna conciencia, como algo mecánico…En un paseo matutino, podés seguir caminando sin darte cuenta de tus pies…

Estate alerta de los movimientos de tu cuerpo. Mientras comés, estate alerta de los movimientos que son necesarios para comer; cuando te des una ducha, estate alerta de la frescura que llega a vos, del agua que cae sobre vos y de la tremenda alegría que causa…mantenete alerta; no te tendría que seguir pasando en un estado de inconsciencia.

Y lo mismo con tu mente. Cualquier pensamiento que pase por la pantalla de tu mente, solamente observalo; cualquier emoción que pase por la pantalla de tu corazón, solamente sé un testigo; no te involucres ni te identifiques, no evalúes lo que es bueno, lo que es malo; eso no tiene nada que ver con tu meditación.

La segunda forma es con la respiración, hacerse conciente de la respiración. Mientras entra el aire, se dilata tu vientre y cuando sale, baja; entonces, el segundo método es estar conciente del vientre, cuando sube y cuando baja…solamente la conciencia exacta del vientre subiendo y bajando…y el vientre está muy cerca de las fuentes de la vida, porque el niño se une a la vida de la madre a través del ombligo; atrás del ombligo está su fuente de vida, entonces cuando se eleva el vientre, es realmente la energía de la vida…el resorte de la vida que sube y baja con cada respiración…Eso tampoco es difícil y tal vez sea todavía más fácil porque es una técnica sola.

En la primera, tenés que estar conciente del cuerpo, tenés que estar conciente de la mente, tenés que estar conciente de tus emociones, de tus estados de ánimo…Entonces, son tres pasos. La segunda forma tiene tiene un paso solo: el vientre, subiendo y bajando…y el resultado es el mismo. A medida que vas haciéndote más conciente de tu vientre, la mente se hace más silenciosa, el corazón se hace más silencioso, los estados de ánimo desaparecen…

Y la tercera es estar conciente del aliento cuando entra, cuando pasa por las fosas nasales…sentílo en ese extremo -el otro polo del vientre-, sentílo en la nariz…el aire al entrar da cierta frescura a tus fosas nasales…Después, el aire saliendo…el aire entrando, el aire saliendo…

Eso también podés hacerlo. Es más fácil para hombres que para mujeres, porque la mujer es más conciente del vientre…la mayoría de los hombres ni siquiera respiran llegando al vientre; sus pechos suben y caen porque en el mundo prevalecen conceptos errados sobre atletismo. Por supuesto que le da una forma más bella al cuerpo si tu pecho es prominente y tu vientre casi no existe…

El hombre eligió respirar solamente hasta el pecho, entonces se vuelve cada vez más grande y el vientre se encoge. Cree que así es más atlético…

En todo el mundo, excepto Japón, todos los atletas y profesores de atletismo enfatizan la respiración llenando los pulmones, expandiendo el pecho y contrayendo el vientre. El ideal es el león, que tiene el pecho amplio y el vientre muy chico; entonces, sé como un león; esa llegó a ser la regla para los atletas y gimnastas, y para la gente que trabaja con el cuerpo…

Japón es la única excepción; a ellos no les interesa tener el pecho amplio y el vientre chico. Para contraer el vientre se necesita cierta disciplina; no es natural. Japón eligió el camino natural, por eso puede sorprenderte ver una estatua japonesa de Buddha. Esa es la forma en la que podés distinguir inmediatamente si la estatua es hindú o japonesa; las estatuas hindúes de Gautama, el Buddha, tienen un cuerpo muy atlético, sus vientres son muy angostos y sus pechos muy amplios. Pero el Buddha japonés es totalmente distinto; su pecho es casi silencioso, porque respira desde el vientre, pero su vientre es más grande…no le queda muy bien -porque la idea que prevalece en el mundo es tan antigua…, pero respirar desde el vientre es más natural, más relajado…

Esto te pasa a la noche, cuando dormís; no respirás desde el pecho, respirás desde el vientre. Por eso es tan relajada la experiencia del dormir…Después de tu sueño, te sentís tan fresco a la mañana, tan joven…porque toda la noche estuviste respirando en forma natural …¡estuviste en Japón!

Estos son los dos puntos: si tenés miedo que respirar desde el vientre y estar atento a su elevación y caída te destruya tu forma atlética…los hombres pueden estar más interesados en esa forma, entonces, para ellos es más fácil observar las fosas nasales, por donde entrar el aire. Observá, y cuando el aire salga, observá también.

Estas son las tres formas, cualquiera está bien; y si querés hacer dos formas al mismo tiempo, las podés hacer, pero vas a tener que esforzarte más; y si querés hacer las tres , las posibilidades van a ser más rápidas, pero todo depende de vos, de lo que te sea fácil…

Acordate: lo fácil es lo correcto.

A medida que se va enraizando la meditación y tu mente se va haciendo silenciosa, va a ir desapareciendo el ego…vos vas a estar presente, pero no va a estar la sensación de ‘Yo’. Entonces las puertas van a estar abiertas…

Vos solamente esperá con un deseo amoroso, con una bienvenida en el corazón para ese gran momento -el momento más grande en la vida de una persona-, de iluminación…

Llega…ciertamente que llega; jamás se demoró ni un solo instante…Una vez que estás en la onda correcta, de pronto explota en vos, te transforma…

El viejo hombre murió y llegó el hombre nuevo…
Sentándose

Encontrá una postura razonablemente cómoda y que te ayude a ponerte alerta, como para mantenerte sentado por unos 40 a 60 minutos. La espalda y la cabeza tienen que estar derechas, los ojos cerrados y la respiración normal. Quedate lo más quieto que puedas, solamente cambiá la postura si te es realmente necesario.

Mientras estés sentado, el objetivo primario es observar la elevación y caída del vientre, apenas por encima del ombligo, que causa la inhalación y la exhalación. No es una técnica de concentración, por eso mientras estés observando la respiración, van a desviar tu atención muchas otras cosas. Nada es distracción en Vipassana, así que cuando surja alguna otra cosa, dejá de observar la respiración, prestá atención a cada cosa que esté pasando hasta puedas volver a tu respiración. Esto incluye pensamientos, sentimientos, juicios, sensaciones corporales, impresiones del mundo exterior, etc.

Lo que importa es el proceso de observar, no tanto lo que observás, por eso acordate de no identificarte con nada de lo que pueda surgir…Preguntas o problemas pueden verse como misterios para disfrutar…
Vipassana caminando

Esta es una caminata común, en forma lenta, estando conscientes de los pies al tocar el piso.

Podés caminar en círculo o en una línea de 10 a 15 pasos, yendo y viniendo, a puertas cerradas o en campo abierto. Los ojos tienen que mirar hacia el piso, unos cuantos pasos para adelante. Mientras caminás, poné tu atención en el punto de contacto de cada pie al tocar el suelo; si surgen otras cosas, dejáles de prestar atención a los pies y mirá eso que desvió tu atención y después, volvé a los pies.

Es la misma técnica que en la posición de sentado -pero observando un objeto primario diferente. Podés caminar durante 20 ó 30 minutos.

Osho.