Las Mentes Cerradas

Ramtha

"Cuando rehúsas arriesgar tus pensamientos a ir más allá de la conciencia social, porciones de tu cerebro son literalmente cerradas a las frecuencias más altas de pensamiento. ¿Sabes? Es muy simple ser un genio; lo único que tienes que hacer es pensar por ti mismo."

Tu cerebro fue diseñado para recibir cada frecuencia de pensamiento de la mente de Dios, pero solo podrá recibir solo las frecuencias que te permitas a ti mismo recibir. Todos los pensamientos de Dios están ahí listos para ser recibidos, pero la mayoría sólo se permite recibir las más bajas frecuencias que son las frecuencias de la conciencia social, la cual es muy limitada y la cual bien has experimentado. Y cuando vives de acuerdo a la conciencia social y a la razón, las únicas partes del cerebro que están activadas son la parte alta del lado izquierdo y porciones bajas del cerebellum, la cual esta sentada sobre la espina dorsal. La mayor parte de tu cerebro permanece dormido y no hace absolutamente nada; y esto es porque cualquier pensamiento que no concuerde con el pensamiento limitado de tus dogmas, familia o sociedad lo rechazarás, apartarás de tu vista y seguirás observando solo aquellos pensamientos que son aceptados por otros.



¡No es mi Problema!

Un ratón, mirando por un agujero en la pared ve a un granjero y su esposa abriendo un paquete. Pensó, qué tipo de comida podía haber allí. Quedó aterrorizado cuando descubrió que era una trampa para ratones.

Fue corriendo al patio de la Granja a advertir a todos: -"Hay una ratonera en la casa, una ratonera en la casa!" La gallina, que estaba cacareando y escarbando, levanto la cabeza y dijo: -"Discúlpeme Sr. Ratón, yo entiendo que es un gran problema para usted, más no me perjudica en nada, no me incomoda.

" El ratón fue hasta el cordero y le dice: -"Hay una ratonera en la casa, una ratonera!" -"Discúlpeme Sr. Ratón, mas no hay nada que yo pueda hacer, solamente pedir por usted. Quédese tranquilo que será recordado en mis oraciones." El ratón se dirigió entonces a la vaca, y la vaca le dijo: -"Pero acaso, estoy en peligro? Pienso que no" dijo la vaca.

Entonces el ratón volvió a la casa, preocupado y abatido, para encarar a la ratonera del granjero. Aquella noche se oyó un gran barullo, como el de una ratonera atrapando su víctima.

La mujer del granjero corrió para ver lo que había atrapado. En la oscuridad, ella no vio que la ratonera atrapó la cola de una serpiente venenosa.

La serpiente picó a la mujer. El granjero la llevó inmediatamente al hospital. Ella volvió con fiebre. Todo el mundo sabe que para alimentar alguien con fiebre, nada mejor que una sopa.

El granjero agarró su cuchillo y fue a buscar el ingrediente principal: la gallina. Como la enfermedad de la mujer continuaba, los amigos y vecinos fueron a visitarla. Para alimentarlos, el granjero mató el cordero.

La mujer no mejoró y acabó muriendo.

El granjero entonces vendió la vaca al matadero para cubrir los gastos del funeral.

La próxima vez que escuches que alguien tiene un problema y creas que como no es tuyo, no le prestas atención... piénsalo dos veces.

El que no vive para servir, no sirve para vivir.

REFLEXIÓN: "El mundo no anda mal por la maldad de los malos, sino por la apatía de los buenos.




Vida

La vida es oportunidad, aprovéchala.

La vida es belleza, admírala.

La vida es beatitud, saboréala.

La vida es un sueño, hazlo realidad.

La vida es un reto, afróntalo.

La vida es un deber, cúmplelo.

La vida es un juego, juégalo.

La vida es preciosa, cuídala.

La vida es riqueza, consérvala.

La vida es amor, gózala.

La vida es un misterio, devélalo.

La vida es promesa, cúmplela.

La vida es tristeza, supérala.

La vida es un himno, cántalo.

La vida es un combate, acéptalo.

La vida es una tragedia, domínala.

La vida es aventura, arrástrala.

La vida es felicidad, merécela.

La vida es vida, defiéndela.


REFLEXIÓN: "No hay tesoro más grande que el amor de Cristo, nuestro Señor".

¡ Hoy ! Una Reflexión simplemente Hermosa



Hoy es mi día para cambiar,
hoy es mi vida para olvidar,
hoy es mi día para meditar,
hoy es un día para imaginar.

Hoy es un día que comienza al despertar
y por lo tanto hay que aprovechar,
hoy es un día que se va a diseñar
hoy es un día que se va a fabricar.

Hoy es mi día que voy a amar,
hoy es mi día que fortuna haré brillar,
hoy saldré a perdonar,
hoy saldré para transformar.

Hoy quitaré los errores de mi vida,
hoy quitaré desamores que no se olvidan,
hoy seré una nueva poesía
hoy seré una nueva juglaría.

Hoy quitaré muchas heridas
y las cicatrices que hay en mi vida,
hoy no seré tan egoísta
y ayudaré a la gente que me lo pida.

Hoy estaré en paz con mi familia
y no levantaré la mano con mi vida,
hoy estaré en paz conmigo misma
y no fallaré a mi propia justicia.

Hoy estaré en manos de Dios
y pondré en Él mi dañado corazón,
hoy seré un ser espiritual
y por eso estaré meditando sin cesar.

Hoy no odiaré a la gente que lo hace
y la bendeciré pues esa es mi parte,
no me corresponde a mi el juzgar
por eso dejaré a Dios el trabajar.

Hoy tendré tranquilidad

y por eso mismo voy a disfrutar,
este día va a comenzar
y para nada lo voy a desperdiciar...

REFLEXIÓN:

"Si no eres señor de ti mismo, aunque seas poderoso, me causa pena y risa tu señorío".
Camino 925

"Todo cambia y se desvanece, sólo Dios Permanece"

El fin de semana pasado, durante mi clase de catecismo uno de mis niños me sorprendió. Sabes sólo tenía 5 niños inscritos y compre 6 regalos por si llegaba uno más. Pero cual fue mi sorpresa, llegaron 2. ¿Qué iba a hacer para que los obsequios alcanzaran para todos?

Les traté de explicar que lo que les había llevado no alcanzaría para todos y que mejor se los entregaría el siguiente sábado. Una de las niñas, sin más ni más, me ve directamente a los ojos (cosa que a los adultos se nos olvida cuando hemos comenzado a crecer y tenemos que dar solución a un problema), y me dice: "No importa maestra, déles a mis compañeros, a mi me lo entregará la próxima semana". Me dejó helada. Por un momento no supe qué hacer ni qué decir.

En tan sólo un instante pasaron por mi mente esos años en los que yo era igual de desprendida que esa niña. Qué vergüenza sentí. Cuantas veces me he encontrado en la misma situación y me ha importado más mi persona que quien me rodea.

¡Qué lección tan grande se encerraba en una personita tan pequeña!

En ese momento mi Dios me recordó cuan valiosos son los más pequeños para Él. Y que cuanto más procuremos parecer como ellos más cerca estaremos de nuestro Dios.

Gracias Señor por amarme tanto y permitirme estar cerca de esos pequeñitos.

REFLEXIÓN:

"Todo cambia y se desvanece, sólo Dios permanece".

El Huracán del Desamor

Agosto de 1992. Miles de personas perdieron sus hogares con el paso del huracán Andrew. Muchos niños se sintieron desolados al ver cómo en pocos segundos lo que había sido su casa hasta ese momento quedaba devastado, se convertía en un montón de escombros.

A ti, padre de familia, quisiera preguntarte: ¿qué puede sentir tu hijo o tus hijos al oír de tus labios las siguientes expresiones dirigidas a tu esposa, a la madre de ellos? "Ya no te amo. Necesito mi espacio. ¡Tengo derecho a mi felicidad!"

Quizá no puedas contestar a esa pregunta al imaginar, si puedes, lo que el corazón de tus hijos sienten, lo devastador que es para ellos ver derrumbarse lo que hasta hace poco era su hogar.

Llegó un día ese momento trágico. Lo que amaba el hijo, lo que más quería, su familia, quedaba reducida a escombros. Ese templo sagrado de amor en el que había nacido y crecido, de repente se ha convertido en ruinas. Ruinas de tristeza, de dolor, de desconcierto, de angustia, de inseguridad.

El hijo no alcanza a descubrir el porqué de lo que está pasando. No sabe cómo explicar que algo haya destruido lo que más amaba, aquello que hasta hace poco veía, con orgullo, como "mi familia". Seguramente ese hijo se encerrará en una coraza, en su propio mundo interior. Adoptará una máscara para esconder todo el dolor que produce el ver que algo ha dividido a sus padres. Siente que ese algo les ha llevado a todos a la infelicidad. Ha destruido, como un huracán, el amor que sus padres se tenían. Un amor que permitió que un día naciese cada uno de los hijos...

No encuentra con quién compartir tanto dolor porque papá se ha ido y mamá sufre. No quiere ser él, el más inocente de toda la tragedia familiar, un motivo que aumente el dolor de la casa.

El hijo pierde confianza, seguridad, esperanza, porque ese huracán, que no se llama Andrew sino "Egoísmo", lo está dejando sin piso, sin paredes, sin techo, sin hogar. Todo pierde su sentido cuando ese egoísmo deja fuera de los corazones lo único que realmente puede unir una familia: el amor.

Hoy día muchas parejas se dejan arrastrar por el huracán del egoísmo. Se han olvidado del compromiso que juraron ante Dios el día de su matrimonio. Prometieron entonces vivir unidos por amor también entre las penas y las alegrías, las carencias o la abundancia, la enfermedad o la salud, hasta que la muerte los separase. Habían establecido un compromiso ante Nuestro Creador a través del cónyuge que Dios les había regalado.

Ahora rompen, por culpa del egoísmo de uno de ellos, o de los dos, ese vínculo sagrado del sacramento matrimonial. "Lo que Dios unió no lo separa el hombre".

Esto ocurre porque nos olvidamos que el vínculo matrimonial nos compromete a ser testigos del Amor de Dios y testimonios vivos de que Él permanece entre nosotros hasta el fin de los siglos. Un vínculo que les había comprometido a cultivar y acrecentar el amor.

REFLEXIÓN: "Te amo para amarte y no para ser amado, puesto que nada me place tanto como verte feliz"

¡ Los Triunfadores !

REFLEXIÓN: "Los hijos de Dios se reconocen por su mirada, tu mirada es el espejo de tu alma, ¡cuidala!"

A veces los triunfadores no son aquellos a los que todo el mundo aplaude y reconoce. No son los que construyeron grandes obras, dejaron constancia de su liderazgo o viajaron, en primera clase.

A veces los triunfadores no son los administradores geniales, ni los visionarios del futuro o los grandes emprendedores. Por ello, tal vez no los reconoceríamos en medio de tanto pensador, filósofo o tecnólogo, que supuestamente conducen a este mundo por la senda del progreso.

A veces el triunfador no es el negociador internacional, o el hacedor de empresas de clase mundial o el deslumbrante estadista que asiste a reuniones cumbre.

No es el que se afana por exportar mucho, sino el que todavía se importa a sí mismo.


Porque el triunfador puede ser también el que calladamente lucha por la justicia, aunque no sea un gran orador o un brillante diplomático.

El triunfador puede ser igualmente el que venció la ambición desmedida y no fue seducido por la vanidad o el poder.

Es triunfador el que no obstante que no viajó mucho al extranjero, con frecuencia hizo travesías hacia el interior de sí mismo para dimensionar las posibilidades de su corazón.

Es el que quizás nunca alzó soberbio su mano en el podium de los vencedores, pero triunfó calladamente en su familia y con sus amigos y los cercanos a su alma.
Es, quizá, el que nunca apareció en las páginas de los periódicos, pero sí en el diario de Dios; el que no recibió reconocimientos, pero siempre obtuvo el de los suyos; el que nunca escribió libros, pero sí cartas de amor a sus hijos y el que pensó en redimir a su país a través de la asfixiante aventura de su trabajo común y rutinario y aquel que prefirió la sombra, porque, finalmente, es tan importante como la luz.

A veces el triunfador no es el que tiene una esplendorosa oficina, ni una secretaria ejecutiva, ni posee tres maestrías; no hace planeación estratégica ni elabora reportes o evalúa proyectos, pero su vida tiene un sentido, hace planes con su familia, tiene tiempo para sus hijos y encuentra fascinante disfrutar de la hermosa danza de la vida.

A veces el triunfador no pasa a la historia, sino el que hace posible la historia; el que encuentra gratificante convencer y no sólo vencer y el que de una manera apacible y decidida lucha por hacer de este mundo un mejor lugar para vivir.

A veces el triunfador no tiene que ser el que construyó grandes andamiajes y estructuras administrativas, pero supo cómo construir un hogar; no es el que tiene un celular, pero platica con sus hijos, no tiene e-mail, pero conoce y saluda a sus vecinos, no ha ido al espacio exterior, pero es capaz de ir hacia su espacio interior y sin haber realizado grandes obras arquitectónicas, supo construirse a sí mismo y fue, como dice el poeta, el cómplice de su propio destino.

A veces el triunfador suele ser Teresa de Calcuta, o Francisco de Asís o Nelson Mandela, o tal vez la enfermera callada, el obrero sencillo y el campesino olvidado, porque como personas triunfaron sobre la apatía o el desencanto y con su esfuerzo cotidiano establecieron la diferencia. A veces el triunfador puede ser el carpintero pobre de un lugar ignorado, o una mujer sencilla de pueblo o un niño humilde que nació en un pesebre, porque no había para él lugar en la posada... 

Un verdadero Triunfador

A veces los triunfadores no son aquellos a los que todo el mundo aplaude y reconoce.
No son los que construyeron grandes obras, dejaron constancia de su liderazgo o viajaron, en primera clase.
 

A veces los triunfadores no son los administradores geniales, ni los visionarios del futuro o los grandes emprendedores.
 

Por ello, tal vez no los reconoceríamos en medio de tanto pensador, filósofo o tecnólogo, que supuestamente conducen a este mundo por la senda del progreso.
 

A veces el triunfador no es el negociador internacional, o el hacedor de empresas de clase mundial o el deslumbrante estadista que asiste a reuniones cumbre.
 

No es el que se afana por exportar mucho, sino el que todavía se importa a sí mismo.
 

Porque el triunfador puede ser también el que calladamente lucha por la justicia, aunque no sea un gran orador o un brillante diplomático.
 

El triunfador puede ser igualmente el que venció la ambición desmedida y no fue seducido por la vanidad o el poder.
 

Es triunfador el que no obstante que no viajó mucho al extranjero, con frecuencia hizo travesías hacia el interior de sí mismo para dimensionar las posibilidades de su corazón.
 

Es el que quizás nunca alzó soberbio su mano en el podium de los vencedores, pero triunfó calladamente en su familia y con sus amigos y los cercanos a su alma.
 

Es, quizá, el que nunca apareció en las páginas de los periódicos, pero sí en el diario de Dios; el que no recibió reconocimientos, pero siempre obtuvo el de los suyos; el que nunca escribió libros, pero sí cartas de amor a sus hijos y el que pensó en redimir a su pais a través de la asfixiante aventura de su trabajo común y rutinario y aquel que prefirió la sombra, porque, finalmente, es tan importante como la luz.
 

A veces el triunfador no es el que tiene una esplendorosa oficina, ni una secretaria ejecutiva, ni posee tres maestrías; no hace planeación estratégica ni elabora reportes o evalúa proyectos, pero su vida tiene un sentido, hace planes con su familia, tiene tiempo para sus hijos y encuentra fascinante disfrutar de la hermosa danza de la vida.
 

A veces el triunfador no es el pasa a la historia, sino el que hace posible la historia; el que encuentra gratificante convencer y no sólo vencer y el que de una manera apacible y decidida lucha por hacer de este mundo un mejor lugar para vivir.
 

El que sabe que aunque sólo vivirá una vez, si lo hace con maestría, con una vez le bastará.
A veces el triunfador no tiene que ser el que construyó grandes andamiajes y estructuras administrativas, pero supo cómo construir un hogar; no es el que tiene un celular, pero platica con sus hijos, no tiene e-mail, pero conoce y saluda a sus vecinos, no ha ido al espacio exterior, pero es capaz de ir hacia su espacio interior y sin haber realizado grandes obras arquitectónicas, supo construirse a sí mismo y fue, como dice el poeta, el cómplice de su propio destino.
 

A veces el triunfador es la enfermera callada, el obrero sencillo y el campesino olvidado, porque como personas triunfaron sobre la apatía o el desencanto y con su esfuerzo cotidiano establecieron la diferencia.
 

A veces el triunfador puede ser el carpintero pobre de un lugar ignorado, o una mujer sencilla de pueblo o un niño humilde que nació en un pesebre, porque no había para él lugar en la posada…

El Reflejo de tus Actos

”El dinero no nos proporciona amigos, sino enemigos de mejor calidad.”

El Reflejo de tus Actos

"No eres responsable de la cara que tienes, eres responsable de la cara que pones"

"Se dice que hace tiempo, en un pequeño y lejano pueblo, había una casa aabandonada. Cierto día, un perrito buscando refugio del sol, logró meterse por un agujero de una de las puertas de dicha casa.

El perrito subió lentamente las viejas escaleras de madera. Al terminar de subirlas se topó con una puerta semi-abierta; lentamente se adentro en el cuarto. Para su sorpresa, se dio cuenta que dentro de ese cuarto habían 1000 perritos más, observándolo tan fijamente como él los observaba a ellos.

El perrito comenzó a mover la cola y a levantar sus orejas poco a poco.

Los 1000 perritos hicieron lo mismo.

Posteriormente sonrió y le ladró alegremente a uno de ellos. El perrito se quedó sorprendido al ver que los 1000 perritos también le sonreían y ladraban alegremente con él.
Cuando el perrito salió del cuarto se quedó pensando para si mismo:

"¡Qué lugar tan agradable... voy a venir más seguido a visitarlo!"

Tiempo después, otro perrito callejero entró al mismo sitio y se encontró en el mismo cuarto. Pero a diferencia del primero, este perrito al ver a los otros 1000 perritos del cuarto se sintió amenazado ya que lo estaban viendo de una manera agresiva.

Posteriormente empezó a gruñir, obviamente vio como los 1000 perritos le
gruñían a él. Comenzó a ladrarles ferozmente y los otros 1000 perritos le ladraron también a él. Cuando este perrito salió del cuarto pensó:

"¡Qué lugar tan horrible es éste... nunca más volveré a entrar allí!".

En el frente de dicha casa se encontraba un viejo letrero que decía:

La casa de los 1000 espejos

Todos los rostros del mundo son espejos. Decide cuál rostro llevarás por dentro y ese será el que mostrarás. El reflejo de tus gestos y acciones es lo que proyectas ante los demás.
Las cosas más bellas del mundo no se ven ni se tocan, sólo se sienten con el corazón.

Equivocarse NO es Fracasar

“Asi dieron otra vuelta a la ciudad el segundo dia, y volvieron al campamento; y de esta manera hicieron durante seis dias.”Josue 6:14
 

La mayoria de las personas piensan que equivocarse es fracasar. Dejeme decirle que este tipo de pensamiento es erroneo.
 

El fracaso consiste en quedarse en la misma situacion y no volver a intentarlo. Thomas Edison, el inventor de la lampara incandescente, intento mas de mil veces antes de poder conseguirlo. ¿Tomas Edison, es recordado por sus supuestos fracasos o por intentarlo y lograr el exito? Y su exito ¿fue inmediato?
 

El fracaso no se encuentra en las acciones. El fracaso es un estado mental y espiritual. Una persona fracasada es aquella que dice: “Ya lo hice todo. No hay nada mas que hacer. Es imposible. No existe otra manera.”
 

Muchos poseen el virus del fracaso escondido en algun lugar de sus cabezas. Si este es su caso, busquelo y eliminelo de inmediato. No se deje enganar, el poder de mover el mundo lo tiene usted a traves de Jesus. Tome un nuevo impulto e intentelo otra vez.
 

Dios ha puesto en usted un matador de gigantes, esta alli dentro, dele lugar a la Palabra para que pueda exteriorizarse. Usted es una persona de pacto como lo fue David, declare la palabra de fe y ponga su voluntad en marcha. Golpee y golpee hasta derribar el problema, sea persistente. Con la Palabra de Dios hay que persistir. Determinese a ganar. Usted es un ganador.
 

El fracaso es no hacer nada. Si usted le pone fe y accion nunca vera en su vida nada que se parezca al fracaso.
 

Emprenda el negocio o el estudio que estuvo pensando, porque este es su ano de oportunidades divinas. Y recuerde, en todo lo que persista tendra exito.
 

Oracion: 

Padre entiendo que el fracaso es una forma de pensar conformista. Yo me determino hoy a persistir en las metas que Tu pones en mi camino. Persistire. Gracias, en el nombre de Jesus. 

Amen.

Reglas para vivir con Calidad Interna


He aquí algunas de estas reglas:


♥ Haga una pausa de diez minutos por cada dos horas de trabajo, a lo máximo. Repita estas pausas en su vida diaria y piense en usted, analizando sus actitudes.
♥ Aprenda a decir “no”, sin sentirse culpable, o creer que lastima a alguien. Querer agradar a todos es un desgaste enorme.
♥ Planee su día, pero deje siempre un buen espacio para cualquier imprevisto, consciente de que no todo depende de usted.
♥ Concéntrese en una tarea a la vez. Por mas ágil que sean sus cuadros mentales, usted se cansa.
♥ Olvídese de una vez por todas que usted es indispensable en el trabajo, casa, o grupo habitual. ♥ Por mas que eso le desagrade, todo camina sin su actuación, a no ser usted mismo.
♥ Déje de sentirse responsable por el placer de los otros. Usted no es la fuente de los deseos, ni el eterno maestro de ceremonia.
♥ Pida ayuda siempre que sea necesario, teniendo el buen sentido de pedírsela a las personas correctas.
♥ Separe problemas reales de los imaginarios y elimínelos porque son pérdida de tiempo y ocupan un espacio mental precioso para cosas más importantes.
♥ Intente descubrir el placer de cosas cotidianas como dormir, comer y pasear, sin creer que es lo máximo que puede conseguir en la vida.
♥ Evite envolverse en ansiedades y tensiones ajenas, en lo que se refiere a ansiedad y tensión. ♥ Espere un poco y después retorne al diálogo y a la acción.
♥ Su familia no es usted, está junto a usted, compone su mundo pero no es su propia identidad.
♥ Comprenda qué principios y convicciones inflexibles pueden ser un gran peso que evite el movimiento y la búsqueda.
♥ Conozca la hora acertada de salir de una cena, levantarse del palco y dejar una reunión. Nunca pierda el sentido de la importancia sutil de salir a la hora correcta.
♥ No quiera saber si hablaron mal de usted, ni se atormente con esa basura mental. Escuche lo que hablaron bien de usted, con reserva analítica, sin creérselo todo.
♥ La rigidez es buena en las piedras no en los seres humanos.
♥ Una hora de inmenso placer sustituye, con tranquilidad, tres horas de sueño perdido. El placer recompensa mas que el sueño. Por eso, no pierda una buena oportunidad de divertirse.
♥ Tenga presente siempre sus tres grandes e invaluables amigas: Intuición, Inocencia y Fe en Dios que nunca debe faltar en nuestras vidas.
♥ Entienda de una vez por todas, definitivamente y en conclusión que usted es lo que usted haga de sí mismo.



No te tomes nada Personal

NADA DE LOS QUE LOS DEMAS HACEN ES POR TI. LO HACEN POR ELLOS MISMOS.

Todos vivimos en nuestro propio sueño, en nuestra propia mente; los demás están en un mundo completamente distinto de aquel en que vive cada uno de nosotros.

Cuando nos tomamos personalmente lo que alguien nos dice, suponemos que sabe lo que hay en nuestro mundo.

Incluso cuando una situación parece muy personal, por ejemplo, cuando alguien te insulta directamente, eso no tiene nada que ver contigo.

Lo que esa persona dice, lo que hace y las opiniones que expresa responden a los acuerdos que ha establecido en su propia mente.

Cuando te tomas las cosas personalmente, te sientes ofendido y reaccionas defendiendo tus creencias y creando conflictos. Haces una montaña de un grano de arena porque sientes la necesidad de tener la razón y de que los demás estén equivocados. También te esfuerzas en demostrarles que tienen la razón dando tus propias opiniones.

No te tomes nada personalmente por que si lo haces te expones a sufrir por nada.
Vayas donde vayas, encontrarás gente que te mentirá, pero a medida que tu conciencia se expanda, descubrirás que tú también te mientes a ti mismo. No esperes que los demás te digan la verdad, porque ellos también se mienten a sí mismos. Tienes que confiar en ti y decidir si crees o no lo que alguien te dice.

Cuando realmente vemos a los demás tal como son sin tomárnoslo personalmente, lo que hagan o digan no nos dañará. Aunque los demás te mientan no importa. Te mienten porque tienen miedo.
 

Tienen miedo de que descubras que no son perfectos. Quitarse la máscara social resulta doloroso.

Si alguien no te trata con amor y respeto que se aleje de ti es un regalo. Si esa persona no se va lo más probable es que soportes muchos años de sufrimiento con ella.

PARA ELEGIR CORRECTAMENTE, MÁS QUE CONFIAR EN LOS DEMÁS, ES NECESARIO QUE CONFÍES EN TI MISMO.

Escribe este acuerdo en un papel y engánchalo a tu nevera, en tu oficina en tu lugar de trabajo para recordarlo en todo momento: NO TE TOMES NADA PERSONALMENTE.
Cuando te acostumbres a no tomarte nada personalmente, no necesitarás depositar tu confianza en lo que hagan o digan los demás. Basta que confíes en ti mismo para elegir con responsabilidad.
 

Nunca eres responsable de los actos de los demás; sólo eres responsable de tus actos. Cuando comprendas esto, de verdad, y te niegues a tomarte las cosas personalmente, será muy difícil que los comentarios insensibles o los actos negligentes de los demás te hieran.

Si mantienes este acuerdo, viajarás por todo el mundo con el corazón abierto por completo y nadie te herirá. Dirás te amo, sin miedo a que te ridiculicen o rechacen. Pedirás lo que necesites. Dirás sí o dirás no. Lo que tú decidas, sin culparte ni juzgarte.

¿Por qué no soy Feliz?

1.- Porque no has decidido ser feliz

    La mayoría de las veces somos tan felices como queremos serlo.

    Abraham Lincoln

    La decisión de ser feliz es en realidad la decisión de dejar de ser infeliz.

    Todd R. Tressider

Ser feliz es una decisión y a la vez la felicidad es un hábito, si muchas personas no son felices en la vida es porque en primera instancia nunca han decidido serlo, la felicidad es un estado de ánimo en el que decides entrar conscientemente y la felicidad duradera consiste en lograr el hábito de entrar constantemente en este estado de ánimo hasta que simplemente ya no tengas “días infelices”.

2.- Porque no aceptas tu abundancia

    Lo poco que tienes es mucho cuando tienes que darlo todo.

    Anónimo

La mayoría de las personas viven en un mundo de escasez, piensan que no hay suficiente para todos y que para obtener algo es primordial tener que quitárselo a otros; sin embargo quizá muchas personas jamás se hayan puesto a pensar que desde hace tiempo que tienen más de lo necesario para vivir, no importa tu condición, si hasta el momento en que lees esto sigues vivo entonces no te ha faltado lo suficiente para vivir, si te hubiera faltado lo suficiente para vivir ya estarías muerto.

3.- Porque eres demasiado exigente con la vida


    Me sentía triste porque no tenía zapatos, hasta que me encontré con un hombre que no tenía pies.

    Desconocido

    Desde luego necesitamos la atracción de los objetivos, la seducción de un futuro feliz para seguir adelante. Pero debemos asegurarnos de que detrás de todo ello operan normas que nos permiten ser felices siempre que lo deseemos.

    Anthony Robbins

Muchas personas se colocan “estándares”, “Objetivos” o “normas de vida” y creen que al conseguirlos o vivir según los mismos podrán darse el permiso de ser felices, necesitamos objetivos en la vida, sin embargo es mejor ser felices para lograr determinados objetivos que lograr determinados objetivos para ser felices.

¿Cómo saber si algunos de tus “estándares” son demasiado exigentes?

Anthony Robbins dice que cuando nos colocamos una norma de vida para exigírnosla a nosotros mismos esta es demasiado estricta si:

a) Son imposibles de cumplir.- Si tienes criterios complejos, numerosos y rigurosos jamás podrás cumplirlos.

b) Su cumplimiento depende de factores que no puedes controlar.- La felicidad no debe partir de una conducta determinada o de circunstancias ajenas a tu propia voluntad.

c) Te dejan sólo un pequeño margen para se feliz y un gran terreno de malestar.- Si te sientes feliz sólo cuando todo sale perfecto y desdichado cuando surge un inconveniente aunque sea irrelevante.

Anthony Robbins dice que si haz de tener una sola regla para ser feliz debería ser esta:

    “¡No hace falta que ocurra nada para que sea feliz! ¡Me siento bien por estar vivo! La vida es un regalo, y me encanta”.

4.- Porque vives comparándote con otros en lugar de compararte contigo mismo

    No compita; más bien bata su propio récord

    Robert K. Cooper

    La vida es como una escalera, si miras hacia arriba siempre habrá personas por encima de ti, pero si miras hacia abajo verás que hay muchos que les gustaría estar en tu lugar.

    Desconocido

Compararse con otros es una de las claves de la infelicidad, es fácil enfocarse en lo que tienen, en lo que logran, pero puede que nunca lleguemos a saber o apreciar las carencias y el precio que tuvieron que pagar estar personas para obtener lo que tienen, la única persona con la que deberías estar comparándote día tras día es contigo mismo para determinar si sigues mejorando como persona o ya te estancaste, la vida es demasiado corta para vivirla a sombras de otras personas.

5.- Porque no vives según con tus valores y creencias


    Quien no vive como piensa terminará pensando como vive.

    Desconocido

    Si queremos la satisfacción más profunda, sólo hay una forma de conseguirla: conociendo lo que más deseamos en la vida -nuestros valores superiores- y comprometiéndonos a vivir según ellos día tras día.

    Anthony Robbins

    Que tus actos reflejen tus convicciones

    Ralph Waldo Emerson

Pregunta: ¿Quién puede ser feliz yendo en contra de sus principios, creencias y valores?

Respuesta: Nadie

Todos tenemos conciencia del bien y del mal, sentimos remordimientos y también tenemos una idea de lo que es correcto y lo que no lo es, tenemos también valores y creencias a los cuales podemos alinearnos o separarnos, sin embargo cuando no vivimos nuestros valores es cuando sentimos que nos falta algo, al tener ese vacío tratamos de llenarlo con otras prácticas o actitudes que a veces son erróneas, como el alcohol u otras adicciones.

Sin embargo cuando empezamos a vivir según nuestros valores nos sentimos tan satisfechos que sentimos que nada nos falta, cuando vivimos según nuestros estándares morales y nuestras convicciones es cuando no es fácil deshacernos de los vicios, los malos hábitos y otras prácticas perjudiciales y autodestructivas que erróneamente creíamos que podían llenar el vacío que sólo una vida íntegra y alineada con nuestros más profundos valores podía llenar.

6.- Porque no dejas atrás el pasado o no dejas de pensar en el futuro

Todos tenemos algo que nos causa remordimientos y también incertidumbres que nos preocupan, sin embargo la mejor forma de predecir el futuro es crearlo, es hoy cuando tenemos que crear el mejor futuro para nosotros y nuestro seres queridos.

No pienses en lo que haz sido, piensa que lo que quieres convertirte, no pienses en lo que haz hecho, piensa que aquello que puedes hacer hoy.

7.- Porque no buscas el Desarrollo Personal

    Todos necesitamos estar en el camino del Desarrollo Personal este es el alimento del alma.

    Anthony Robbins

Hay muchos mundo maravillosos y fascinantes para algunos es la química, otros la filosofía, otros la psicología; para mi un mundo fascinante es el Desarrollo Personal, este te permite mejorar tu vida como nunca antes pensaste posible, he leído un montón de ideas que sorprenden a algunas personas cuando se las comparto.

El Desarrollo Personal puede abrirte las puertas a una vida más plena, de hecho el que estés en una “búsqueda de la felicidad” es algo que entra dentro del Desarrollo Personal, con el Desarrollo Personal puedes obtener satisfacciones que no se compran, satisfacciones que solo pueden ganarse.

Ciertamente no son nuestros logros o acciones las que nos dan una felicidad duradera, sino más bien la persona en la que nos convertirmos mientras luchamos por algo es la que puede darnos ese sentimiento de profunda satisfacción en la vida.

8.- Porque no estas obteniendo resultados en las áreas que son importantes

Si no eres feliz puede ser porque en parte no estás teniendo resultados en las áreas que son importante para ti, a veces tenemos que sacrificar un valor para conseguir otro valor necesario (pasar menos tiempo con la familia para conseguir el sustento diario), sin embargo a veces nos confundimos de valores, sacrificamos mucho un valor importante para conseguir otro creyendo que al final la abundancia de un valor compensará la falta de otro.

Es algo muy común que las personas sacrifiquen su salud y hasta su relación con la familia para desarrollar una carrera o conseguir más dinero.

Tenemos que obtener resultados en todas las áreas que son importantes no sólo en algunas, la felicidad y la confianza se mantienen con una vida equilibrada, si tienes que sacrificar el pasar tiempo con tu familia asegúrate de que sea algo temporal y no algo permanente. Me gusta el consejo de Patrick Snow para los empresarios o ejecutivos ocupados: “Busca un trabajo que te pague la mitad pero que te permita tener el doble de tiempo libre”.

9.- Porque haz olvidado lo que te hacía feliz desde un principio

No debemos condicionar la felicidad a actos o circunstancias externas que están fuera de nuestro control, sin embargo existen circunstancias o actos que nos dan una gran felicidad, creo que quizá existen diferentes “tipos de felicidad” no es lo mismo aquella felicidad que obtienes de lograr un objetivo personal la cual sólo puedes disfrutar tu sólo que aquella felicidad que puedes compartir con otros.

¿Qué prácticas te hacen feliz? ¿Qué cosas hacías antes que te llenaban de emoción y te hacían sentir que la vida vale la pena?

10.- Porque crees falsamente que te falta algo

Tendemos a premiarnos a nosotros mismos con el estado de felicidad como producto de nuestros logros, acciones o cambios que logremos, sin embargo quien nos hace felices ¿Son las acciones externas o es nuestra reacción interna? Lo cierto es que somos nosotros mismos quienes nos hacemos felices, y estas acciones o logros son sólo “excusas para ser felices” las cuales creemos necesarias para poder serlo.

Lo único que nos detiene es la creencia de que tiene que ocurrir algo para que seamos felices, en realidad no tiene que ocurrir nada para que seamos felices, no nos falta nada, ya tenemos casi todas las razones del mundo para ser felices sólo por el hecho de seguir respirando día tras día.


Dar todo desde el principio vs. Dar todo al Final, La Diferencia entre ser un Perdedor o un Vencedor

Es increíble como nos dormimos en nuestros laureles y no ponemos disciplina, empeño y esfuerzo en proyectos importantes salvo cuando el tiempo o la necesidad nos impulsa, dejamos nuestro trabajo de lado para salvar nuestro matrimonio cuando este ya está a punto de romperse, nos ponemos a trabajar duro en nuestro negocio cuando este está por quebrar, abandonamos las distracciones y hacemos sacrificios para estudiar para un examen importante sólo cuando nos quedan pocos días para enfrentarlo.
 

La gente exitosa empieza a dar todo desde el principio, la gente mediocre empieza a dar todo en último momento.

¿Por qué no hacemos lo que debíamos hacer desde el principio? Simplemente no nos lo proponemos y por ello nos ponemos a actuar sólo cuando el tiempo o las circunstancias apremian.

Yo he actuado varias veces así, estoy seguro que todos los seres humanos lo hemos hecho, dimos todo cuando al final desesperadamente cuando pudimos dar todo desde el principio y estar disfrutando de los frutos de nuestro esfuerzo.

He encontrado cinco consecuencias de ambas actitudes, quizá hayan más pero estás son las que he identificado:

Darlo todo desde el principio

    Tu carga será la disciplina
    Lograrás tu éxito más rápido
    Actuaras por motivación o por voluntad
    Dependiendo del caso no tendrás presión del tiempo
    Tendrás más éxitos en la vida (con diligencia es fácil tener más éxito en la vida)

Darlo todo al final

    Tu carga podrá ser el remordimiento
    Tu éxito tardará más
    Actuaras por desesperación
    Sufrirás la presión del tiempo
    Fracasarás más en la vida (las medidas desesperadas rara vez dan resultados)

Como superar estos comportamientos

Como forma de superar está actitud he encontrado que primeramente debemos proponernos a comenzar todo lo que hacemos con decisión, esfuerzo y disciplina, siempre debemos aprovechar el entusiasmo inicial para avanzar lo más que podamos, cuando el entusiasmo inicial de algo se apague nos motivará el trecho recorrido, Vince Lombardi tiene una excelente frase sobre esto:
 

Mientras más trabajas más difícil es rendirse

Otras formas de superar estas acciones es el adoptar dos filosofías de vida que son las siguientes:

Filosofía de lograr todo lo que puedas en la vida cada día

Está es una hermosa filosofía de Jim Rohn que indica que lo importante no es cuanto logres sino que hayas dado tu mayor esfuerzo: ¿Cuantas lagartijas harás hoy? ¡Todas las que puedas!; ¿Cuanto dinero tratarás de ganar este mes? ¡Todo lo que puedas!; ¿Que tanto deberás progresar en tu metas el día de hoy? ¡Todo lo que puedas!

Según Jim Rohn si tu ganas 1.000.000 de dólares pudiendo haber ganado 2.000.000; o haces 1.000 lagartijas pudiendo haber hecho muchas más, eres un mediocre.
Filosofía de ser más exigente contigo mismo que cualquier otro

“Exígete más de lo que cualquier otra persona te exigiría”.

Esta es una máxima dada por Anthony Robbins en su libro “Poder Sin Límites”, Robbins asegura que aplicar sólo está máxima en la vida es suficiente para que las personas pasen de la mediocridad al éxito.

El punto es que no importa si lograste lo que te exigiste sino que aprendas a exigirte constantemente a ti mismo para que te sea más fácil llegar hasta tus límites y empezar a superarlos. Si no te exigieras algo quizá ni siguiera hubieras comenzado.

9 hábitos diarios que te harán más Feliz

La felicidad es la única medida real del éxito personal. Hacer felices a los demás es la máxima expresión del éxito, pero es casi imposible hacer felices a los demás si no eres feliz tú mismo.

Con eso en mente, aquí tienes nueve pequeños cambios que puedes hacer en tu rutina diaria que, si eres como la mayoría de la gente, incrementará inmediatamente la cantidad de felicidad en tu vida:

1. Comienza cada día con expectación.
Si hay alguna gran verdad en la vida, es que por lo general está a la altura de tus expectativas. Por lo tanto, cuando te levantas de la cama, haz que tu primer pensamiento sea: “algo maravilloso va a suceder hoy.” ¿Y sabes una cosa? Probablemente tengas razón.

2. Tómate tiempo para planificar y priorizar.
La fuente más común de estrés es la percepción de que tienes mucho trabajo por hacer. En lugar de obsesionarte con eso, elegir una cosa que, si la hicieras hoy, te acercaría a tu meta y propósito en la vida principal. Luego haz eso primero.

3. Hazle un regalo a todos los que conozcas.
No estoy hablando de un regalo formal y envuelto. Tu regalo puede ser tu sonrisa, una palabra de agradecimiento o aliento, un gesto de cortesía, incluso un gesto amistoso. Y nunca pases al lado de un mendigo sin dejarle algo. Vale la pena el cambio para ganar paz mental.

4. Desvía conversaciones partidistas.
Los argumentos sobre política y religión nunca tienen una respuesta “correcta”, pero sin duda hacen que la gente se irrite por cosas que no pueden controlar. Cuando esos temas surjan, retírate diciendo algo como: “Pensar sobre esas cosas me hacen doler la cabeza”

5. Asume que la gente tiene buenas intenciones.
Puesto que no puedes leer la mente, no sabes realmente el “por qué” detrás de lo “que” la gente hace. Imputarle malas intenciones a las conductas extrañas de otras personas le añade miseria adicional a tu vida, mientras que asumir buenas intenciones te deja abierto a la reconciliación.

6. Coma alimentos de buena calidad lentamente.
A veces no podemos evitar escaparnos de algo rápidamente para mantenernos al día y funcionando. Aun así, al menos una vez al día, trata de comer algo realmente delicioso, como un trozo pequeño de queso fino o un chocolate importado. Enfócate en él; pruébalo; saborearlo.

7. Suelta tus resultados.
El gran enemigo de la felicidad es la preocupación, que viene de enfocarte en acontecimientos que están fuera de tu control. Una vez que hayas tomado acción, por lo general no hay nada más que puedas hacer. Enfócate en el trabajo a mano en lugar de fantasear en las cosas extrañas que podrían suceder.

8. Apaga el televisor de “fondo”.
Muchas familias dejan a sus televisores prendidos como un “ruido de fondo” mientras están haciendo otras cosas. El punto de las transmisiones de TV es hacerte insatisfecho con tu vida de manera que vayas comprar más cosas. ¿Por qué te programas subliminalmente para ser un consumidor sin juicio?

9. Termina cada día con gratitud.
Justo antes de irte a la cama, escribe por lo menos una cosa maravillosa que te haya ocurrido. Puede ser algo tan pequeño como haber hecho sonreír a un niño o algo tan grande como cerrar un negocio de un millón de dólares. Sea lo que sea, sé agradecido por ese día ya que nunca volverá.

Este artículo fue publicado originalmente en Inc.