Todos los niños lloran cuando nacen...

"Todos los niños lloran cuando nacen, pero no lloran de la misma
manera. Algunos tienen un llanto conmovedor: expresan nostalgia
por una región de luz, de alegría y de paz que han abandonado.
Pero al mismo tiempo dicen: «¡Que se cumpla la voluntad de Dios!»
y aceptan de antemano las pruebas que les esperan. Mientras que
muchos otros lloran de una manera desesperada, trágica, con
gritos de rebeldía, porque se sienten como animales enjaulados y
saben ya que su existencia será como una prisión.
La verdad es que en la tierra nadie está exento de pruebas,
porque precisamente es la tierra, y aquí entramos en unas
condiciones muy particulares. Es preciso por tanto hallar los
mejores métodos para no dejarse aplastar por los acontecimientos,
sino al contrario dominarlos y sacar el mejor provecho para
nuestra evolución. Ciertamente no lograremos de inmediato
modificar nuestras reacciones con respecto a lo que nos sucede.
Siempre comenzamos sintiéndonos atropellados, apenados,
lastimados. Sí, pero una vez hemos comprendido que estas
dificultades son necesarias para nuestro aprendizaje, nos
recuperamos mucho más rápidamente y mucho mejor."

Omraam Mikhaël Aïvanhov

Para desarrollar vuestra aura...

Para desarrollar vuestra aura, podéis trabajar de dos maneras.
Con el pensamiento, con la imaginación, tratáis de atraer hacia
vosotros los colores más puros, los más hermosos y rodearos de
estos colores. Pero en realidad, éste será un esfuerzo un poco
ficticio cuyos resultados no durarán mucho tiempo si,
simultáneamente, no tratáis de practicar las virtudes que
corresponden a estos colores.
Para desarrollar el aura, lo esencial en efecto no es el
ejercicio con el pensamiento, sino el aprendizaje de las
virtudes. Aunque no realicéis ningún ejercicio de concentración
para formar los colores de vuestra aura, sólo trabajando para
alimentar en vosotros las virtudes divinas, lo penséis o no,
estaréis atrayendo todos los magníficos colores que le
corresponden. Y mientras practiquéis estas virtudes, los colores
se manifestarán cada vez más hermosos y más intensos."

Omraam Mikhaël Aïvanhov

Lamentarnos sobre la naturaleza humana...

Lamentarnos sobre la naturaleza humana, pecadora y portadora de
las semillas del mal, no sirve de nada. 
No hay que lamentarse,
sólo trabajar. Bien sea la vanidad, el orgullo, la cólera, los
celos o la sensualidad, todos los defectos deben ser trabajados.

Éste es el único punto de vista correcto, la única solución
acertada. Es el trabajo lo que importa, no os ocupéis del resto;
vuestras cualidades, vuestros defectos, esto es secundario.

Cuando encontréis cual es el mejor trabajo y decidáis consagraros
a él sinceramente, esas cualidades y defectos se convertirán en
vuestros mejores servidores.

Tomemos un ejemplo muy simple. Queréis levantar un peso. 
Todas
las energías contenidas en potencia en vuestro cuerpo físico son
movilizadas: los músculos, el corazón, los pulmones e incluso el
cerebro participan en este acto. Pero si no sentís el deseo de
hacer algo, todos vuestros órganos se estancan y dormitan. 
Es el
deseo de trabajar quien moviliza todo vuestro potencial. 
Gracias
a estos esfuerzos, un criminal puede terminar siendo más
generoso, paciente y bueno que los hombres más virtuosos.

Mientras que, a menudo, aquellos que son considerados como los
mejores no hacen nada grande: porque no piensan en el trabajo."

Omraam Mikhaël Aïvanhov

Ni lo que sois, aunque poseáis las mayores...

"Ni lo que sois, aunque poseáis las mayores virtudes, ni la
posición social que ocupáis, aunque sea la más elevada, podrán
impedir que tengáis adversarios. En la vida, siempre hay que
luchar, pero existen dos clases de lucha: aquella en la que
suprimís a vuestro adversario y aquella en la que le perdonáis.
Si suprimís a vuestro adversario, no tendréis contra quien
luchar… y será una catástrofe: ¡dejaréis de progresar! Si le
perdonáis para poder luchar toda la vida contra él, seguiréis
reforzándoos.
¡Cuántas personas intentan liberarse de sus enemigos! Y el día
que lo consiguen, ¿qué sucede? Dejan de sentirse felices, tienen
la impresión de que les falta algo, porque necesitaban a estos
adversarios para medirse con ellos… No debemos pues suprimir a
nuestros adversarios, sino saber cómo actuar para reforzarnos,
mejorarnos… y ¡mejorarles a ellos también al mismo tiempo! Pero
sólo lo conseguiréis si les consideráis como factores
indispensables para vuestra evolución."

Omraam Mikhaël Aïvanhov

Estamos Vivos

Nos pasamos la mayor parte del día alimentándonos de pensamientos y moviéndonos por impulsos sin darnos cuenta de que realmente son ellos los que llevan el control de nuestras vidas y no nosotros.
Continuamente nos olvidamos de que vivimos en un cuerpo con sentidos, sentimientos, pensamientos, emociones e ideas. Detenerse y prestar atención a lo que sentimos, a lo que nos está pasando en cada momento es una forma de estar presente y sentir que estamos vivos.
Cuando camines por la calle, siente que caminas por la calle; cuando abras la puerta, siente que abres la puerta; cuando comas, siente que comes; cuando respires, siente que respiras; de este modo y solamente así te escucharás, aprenderás y podrás empezar a conocerte.

BUDA